El Observatorio de Emisiones de Metano de América Latina y el Caribe (OEMLAC) llevó a cabo el curso de capacitación “Metano y Clima: la ciencia del metano y su contribución al cambio climático”, su primer producto formativo abierto, orientado a fortalecer las capacidades técnicas en la región para la comprensión, gestión y mitigación de las emisiones de metano.
La iniciativa contó con 480 personas registradas del sector público y privado, de la academia, de organismos internacionales y de la sociedad civil, de países de América Latina y el Caribe, Europa y el suroeste de África. La diversidad de perfiles incluyó profesionales vinculados a áreas como cambio climático, acceso a la energía, hidrocarburos, planificación energética, eficiencia energética, electricidad, energía renovable y género, reflejando la transversalidad de disciplinas interesadas en la materia.



Las sesiones se desarrollaron en modalidad virtual a través de la CapevLAC, la Plataforma de Capacitación Energética para América Latina y el Caribe de la OLACDE como parte del Programa Ejecutivo de Formación de la OLACDE para el 2025, financiado por IKI y por el Global Methane Hub (GMH), principal auspiciante de las acciones adelantadas por el OEMLAC.
Estos espacios estuvieron a cargo de Alejandra Garzón Sánchez, Coordinadora técnica del OEMLAC, con la participación de Henrique Bezerra, Director regional para América Latina de GMH. En conjunto, las sesiones ofrecieron una mirada integral sobre la ciencia del metano, las causas de las emisiones de metano, sus impactos climáticos y las principales iniciativas regionales e internacionales en curso para su mitigación.
A lo largo de tres sesiones virtuales, con un total de 6 horas de formación, se registró un promedio de participación cercano a 100 personas por sesión. El curso permanece disponible en la plataforma CapevLAC como recurso de acceso abierto para la región, y próximamente estará disponible en esta web. Asimismo, se prevé una segunda parte para el año 2026, con el objetivo de profundizar en contenidos técnicos sobre la aplicación de medidas y tecnologías para la reducción de emisiones de metano en el sector energético.
Cada encuentro dejó conclusiones clave para la agenda regional. A continuación, se destacan los principales mensajes:
- El metano es considerado un supercontaminante, con un aporte significativo al cambio climático; es el segundo gas de efecto invernadero más importante después del CO₂ y tiene un potencial de calentamiento global 82,5 veces mayor en 20 años.
- Comprender las dinámicas químicas y biológicas del metano es clave: las fuentes naturales requieren monitoreo, conservación e investigación, mientras que las fuentes humanas demandan acciones concretas de medición y mitigación.
- El 60 % de las emisiones de metano son de origen antropogénico, principalmente provenientes de los sectores agropecuario, energético y de residuos.
- El análisis de núcleos de hielo polares ha permitido rastrear las emisiones de metano a nivel global desde hace cientos de miles de años.
- Actualmente existen herramientas avanzadas de medición y monitoreo, como satélites especializados, espectrómetros aeroportados, cámaras y sensores portátiles, que permiten rastrear emisiones a escala global, regional y local.
- El sector agropecuario es el principal aportante de emisiones de metano a nivel global, con cerca del 42 %, seguido por el sector energético (38 %) y el sector residuos (20 %).
- Según la Agencia Internacional de Energía, en 2024 se emitieron cerca de 145 Mt de metano en el sector energético. Dentro del sector energético, la producción de petróleo es el principal aportante (32 %), seguida por la minería (28 %) y la producción de gas (25 %).
- Persisten desafíos para estimar emisiones en instalaciones abandonadas o fuera de operación en las industrias de petróleo, gas y minería.
- Los embalses hidroeléctricos contribuyen entre 1 y 7 % de las emisiones de metano antropogénico a nivel global, con mayor aporte en zonas tropicales.
- La bioenergía aporta cerca del 14 % de las emisiones globales de metano, principalmente debido al uso tradicional de biomasa y, en menor medida, a fugas industriales
- La mayoría de las nuevas emisiones de metano se producirán en contextos sin políticas ni regulaciones específicas; los marcos voluntarios no serán suficientes para alcanzar los objetivos de mitigación.
- El gas natural es considerado en algunos contextos como combustible de transición, pero las fugas de metano a lo largo de la cadena pueden ralentizar la descarbonización si no son gestionadas.
- La mitigación del metano es el “freno de emergencia” de la crisis climática; una reducción del 40 % podría limitar el calentamiento global en cerca de 0,3 °C para 2040.
- En América Latina, ciudades como Río de Janeiro se destacan por integrar circularidad y mitigación en el sector residuos, generando empleo local, reduciendo el desperdicio de alimentos y promoviendo la generación de biogás.
- La reducción de las emisiones de metano podría evitar daños climáticos estimados en 8,3 billones de dólares anuales hacia 2050 y prevenir alrededor de 4,2 millones de muertes prematuras a nivel global.
Con esta iniciativa, el OEMLAC continúa avanzando en su misión de apoyar el fortalecimiento de capacidades regionales como condición habilitante para impulsar acciones concretas de mitigación de emisiones de metano en América Latina y el Caribe.


