En el marco de la XI Semana de la Energía de OLACDE, el OEMLAC presentó la iniciativa DRIVE y el Radar de Metano ALC, y organizó dos paneles sobre la transformación de las empresas nacionales de petróleo y las condiciones para avanzar hacia un mercado de gas natural de bajas emisiones.

La XI Semana de la Energía, organizada por la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), se celebró del 6 al 9 de octubre de 2026 en Santo Domingo, República Dominicana. El evento energético más importante de América Latina y el Caribe constituyó un espacio de diálogo político, técnico y estratégico para analizar las prioridades del sector, intercambiar experiencias y fortalecer la cooperación regional.

En este marco, el Observatorio de Emisiones de Metano de América Latina y el Caribe (OEMLAC) de OLACDE organizó dos paneles que abordaron la relación entre la transformación empresarial, la gestión del metano y las condiciones de los mercados energéticos. Las conversaciones incorporaron perspectivas de gobiernos, empresas, organismos internacionales, academia y sociedad civil, con especial atención a la seguridad energética, la eficiencia operativa y el acceso a financiamiento.

Ambas sesiones contaron con la apertura de Gastón Siroit, director del OEMLAC, y la moderación de Anabella Ruiz, coordinadora del Observatorio.

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XI SEMANA DE LA ENERGÍA

DRIVE y Radar de Metano ALC: iniciativas para acompañar la acción regional

En esas aperturas, Gastón Siroit presentó DRIVE (Diagnóstico y Rutas de Inversión, Viabilización y Transformación Energética), una iniciativa regional que OLACDE está impulsando para acompañar la transformación de las empresas nacionales de petróleo hacia empresas de energía.

El director del OEMLAC planteó la necesidad de fortalecer las capacidades para convertir las oportunidades de inversión en proyectos estructurados, viables y preparados para su ejecución. Explicó que DRIVE busca acompañar la identificación y priorización de oportunidades, el desarrollo de diagnósticos y rutas de transformación, y la vinculación de los proyectos con bancos de desarrollo, fondos climáticos y otros financiadores.

Asimismo, el OEMLAC presentó el Radar de Metano ALC, una herramienta interactiva que sistematiza información pública sobre compromisos, iniciativas y prácticas de reporte de países y empresas nacionales de petróleo. La plataforma permite realizar consultas por país, empresa y subregión, facilitando el acceso a evidencia para el análisis y el seguimiento de la agenda regional de metano.

Transformación de las empresas nacionales de petróleo con visión de largo plazo

El panel «Empresas nacionales de petróleo: de la transición a la transformación», realizado el 6 de octubre, examinó las estrategias y condiciones necesarias para acompañar la evolución de estas compañías, considerando su papel en el abastecimiento energético, la generación de ingresos públicos y el desarrollo económico y social de los países.

Entre los ejes de la conversación estuvieron la articulación de la planificación empresarial con las prioridades nacionales, la evaluación de los riesgos de transición y la estructuración de proyectos que puedan acceder a financiamiento. También se destacó la importancia de considerar a los trabajadores y las comunidades en estos procesos, así como el valor de la cooperación regional y del aprendizaje entre pares.

Uno de los principales planteamientos fue la necesidad de definir estrategias de transformación acordes con las características, capacidades y responsabilidades públicas de cada empresa. Las diferencias entre países, modelos de gobernanza y condiciones financieras requieren respuestas adaptadas a cada realidad nacional.

En su intervención, Carlos Garibaldi, secretario ejecutivo de ARPEL, destacó la diversidad de las empresas de la región e identificó dos ámbitos complementarios de actuación: mejorar la eficiencia y el desempeño ambiental de las operaciones, y aprovechar las capacidades existentes en la industria para desarrollar nuevos negocios energéticos. La detección de fugas, la recuperación de vapores y el aprovechamiento del gas fueron señalados como acciones relevantes para fortalecer el desempeño operativo.

Ana Carolina González, de NRGI, subrayó la importancia de incorporar los riesgos de transición en la evaluación de las inversiones y transparentar sus resultados. Su intervención puso de relieve que las decisiones de estas empresas tienen implicaciones de largo plazo para los Estados y la ciudadanía, por lo que resulta necesario considerar distintos escenarios de evolución de los mercados energéticos.

Por su parte, Adrián Correa, profesor e investigador de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas, abordó las distintas capacidades y vulnerabilidades de las compañías y la necesidad de proteger las finanzas públicas. Asimismo, destacó que las estrategias de transformación deben integrar las dimensiones laborales, sociales y territoriales, considerando alternativas para los trabajadores y las comunidades vinculadas a la actividad petrolera.

Desde la experiencia de República Dominicana, Samuel Pereyra, presidente de REFIDOMSA, remarcó la responsabilidad de garantizar el abastecimiento de combustibles en un país importador. En este contexto, se refirió a la modernización tecnológica, el fortalecimiento de la capacidad de almacenamiento y la incorporación de energía solar como parte de la evolución de la empresa.

Desde México, Julio César de Regil González, de la Secretaría de Energía, y Mauricio Camarena, de Pemex, expusieron la articulación entre la política energética nacional y la planificación empresarial. Entre los temas abordados estuvieron la diversificación de fuentes y la eficiencia operativa. Camarena señaló, además, la incorporación del aprovechamiento del gas desde el desarrollo de los campos, junto con medidas orientadas a disminuir la quema y el venteo.

En materia de financiamiento, las intervenciones resaltaron la necesidad de contar con proyectos de alcance definido, reglas claras y capacidades de ejecución. Estos elementos fueron considerados fundamentales para generar confianza, complementar capacidades y facilitar la participación de distintas fuentes de inversión.

Medición, transparencia e incentivos para un mercado de gas natural de bajas emisiones

El panel «Mitigación de metano: camino a un mercado único de gas natural de bajas emisiones», celebrado el 7 de octubre, examinó las condiciones necesarias para que el desempeño en materia de metano pueda reconocerse en las decisiones comerciales, de inversión y de financiamiento.

En su presentación de apertura, TJ Conway, director del Programa de Inteligencia Climática de RMI, destacó que la diferenciación del gas por su intensidad de emisiones requiere definiciones compartidas, información confiable y mecanismos que permitan reconocer ese atributo a lo largo de la cadena de suministro. Asimismo, señaló el papel de los compradores para generar señales de demanda que incentiven mejores prácticas.

Henrique Bezerra, director regional para América Latina y el Caribe de Global Methane Hub, abordó los avances de la agenda regional y la necesidad de armonizar criterios regulatorios. También explicó que la viabilidad económica de una medida de mitigación debe acompañarse de condiciones que favorezcan su implementación, considerando que estas inversiones compiten por recursos con otras actividades del sector. En este sentido, subrayó la importancia de los incentivos y de los mecanismos financieros vinculados al desempeño.

La calidad de la información fue un eje central de la conversación. Diego León, de Bridger Photonics, presentó las posibilidades de las tecnologías aéreas para detectar y cuantificar emisiones. Explicó que las primeras mediciones pueden identificar emisiones superiores a las estimadas previamente, al tiempo que permiten reducir la incertidumbre de los inventarios y establecer una base más precisa para orientar las acciones correctivas y verificar sus resultados.

En la misma línea, Georgie Passalaris, de OGMP 2.0, iniciativa del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), resaltó la contribución de los marcos de reporte basados en mediciones para mejorar la calidad y comparabilidad de los datos. Su intervención subrayó la importancia de contar con criterios comunes que fortalezcan la confianza en la información reportada por las empresas.

Desde la perspectiva de la sociedad civil, Luisa Sierra, directora ejecutiva del Instituto de Desarrollo de Energía y Ambiente (IDEA), compartió lecciones de México sobre la implementación de la regulación. Identificar a los sujetos regulados, homologar metodologías, fortalecer la verificación independiente y facilitar el acceso a información pública sobre el cumplimiento fueron algunas de las condiciones señaladas. También se refirió a los riesgos asociados a la dependencia del gas importado.

Por su parte, Tomás Varona, del Ministerio de Energía y Minas de República Dominicana, destacó la capacidad de los países importadores para promover mejores condiciones de suministro: «No producimos el gas, pero sí podemos influir en las condiciones bajo las cuales lo compramos».

Los aportes de la sesión pusieron de relieve la importancia de articular sistemas robustos de medición, reporte y verificación, capacidades regulatorias y mecanismos financieros, junto con señales de demanda que permitan reconocer los esfuerzos de gestión del metano en el mercado.

Ambas iniciativas se inscriben en el trabajo del OEMLAC para fortalecer la cooperación regional, facilitar el acceso a información y acompañar el desarrollo de capacidades y proyectos que contribuyan a una gestión energética más eficiente.