El OEMLAC de OLACDE participó en Vaca Muerta Metano Near Zero 2026, donde autoridades, empresas y especialistas compartieron experiencias para fortalecer la medición, la eficiencia operativa y la mitigación de emisiones en el sector de petróleo y gas.
Cómo acompañar el desarrollo de la actividad hidrocarburífera con una mejor gestión del metano fue uno de los temas centrales de Vaca Muerta Metano Near Zero 2026, celebrado los días 15 y 16 de septiembre en Neuquén, Argentina. Durante dos jornadas, representantes de gobiernos, empresas, organismos internacionales y universidades abordaron las herramientas disponibles y los desafíos para llevarlas a la práctica.
El encuentro contó con la participación de Anabella Ruiz, coordinadora del Observatorio de Emisiones de Metano de América Latina y el Caribe (OEMLAC) de OLACDE, quien destacó la relevancia de la experiencia de Neuquén para otras regiones productoras. Su intervención puso el acento en la oportunidad de construir capacidades mientras evolucionan los estándares internacionales y de convertir las experiencias locales en conocimiento útil para la región.
De la medición a la acción
La primera jornada, realizada en el Centro de Convenciones Domuyo, estuvo dedicada a políticas públicas, experiencias empresariales y estándares internacionales. YPF, Total Austral, Shell, Vista y Pampa Energía presentaron iniciativas vinculadas con la descarbonización, la eficiencia operativa y la gestión del metano. Las autoridades provinciales también señalaron la importancia de contar con mediciones y líneas de base para orientar las decisiones.
La segunda jornada, desarrollada en el Polo Científico Tecnológico de Neuquén, profundizó en la capacitación sobre monitoreo satelital, medición en instalaciones, cámaras de imagen óptica de gases y programas de detección y reparación de fugas. Participaron especialistas del Observatorio Internacional de Emisiones de Metano del PNUMA, de la Universidad de Texas en Austin y de Clean Air Task Force.
Un eje del intercambio fue la conexión entre los datos y las decisiones operativas: detectar una emisión permite identificar un problema, mientras que su mitigación requiere intervenir y verificar el resultado. La calidad de la información y la complementariedad de las tecnologías resultan fundamentales para orientar esas acciones. A su vez, corregir pérdidas permite aprovechar mejor el gas y fortalecer tanto la eficiencia de los procesos como el desempeño ambiental.
Aprendizajes para América Latina y el Caribe
Además de las tecnologías, el encuentro abordó las capacidades institucionales necesarias para sostener la gestión del metano: responsabilidades claras, personal capacitado, reportes consistentes y mecanismos de verificación. Estas condiciones permiten evaluar avances y producir información comparable a lo largo del tiempo.
Desde la perspectiva regional planteada por Anabella Ruiz, los métodos aplicados, las dificultades encontradas y las respuestas desarrolladas en Neuquén pueden aportar referencias para otros países, considerando sus distintos contextos operativos e institucionales.
La participación del OEMLAC en estos espacios contribuye a su labor de generación de conocimiento, cooperación y fortalecimiento de capacidades en América Latina y el Caribe. El intercambio permite acercar las experiencias de los territorios a la agenda regional y avanzar hacia una gestión del metano que conecte información verificable, aprovechamiento de recursos y acciones con resultados comprobables.




