Durante los días 8 y 9 de junio de 2026, Brasilia reunió a representantes de gobiernos, empresas, organismos internacionales, instituciones financieras, academia y organizaciones técnicas en la III Cumbre Regional de Metano, consolidada ya como uno de los principales espacios de diálogo regional sobre la gestión de emisiones de metano en América Latina y el Caribe.

Organizada por la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLACDE), a través del Observatorio de Emisiones de Metano de América Latina y el Caribe (OEMLAC), junto con el Ministerio de Minas y Energía de Brasil, y en estrecha colaboración con el International Methane Emissions Observatory (IMEO), Global Methane Hub (GMH) y CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, la Cumbre congregó a más de 120 participantes, 45 panelistas y representantes de 71 organizaciones provenientes de 23 países. La agenda combinó paneles de discusión, capacitaciones técnicas, reuniones bilaterales y espacios especializados de diálogo para avanzar en la agenda regional de mitigación de emisiones de metano.

Durante la apertura, el secretario ejecutivo de OLACDE, Andrés Rebolledo, destacó que la región se encuentra ante una nueva etapa en la agenda del metano. Tras una primera fase centrada en comprender mejor las emisiones y fortalecer los sistemas de información, el desafío consiste ahora en avanzar hacia respuestas más concretas.

“Queremos pasar, en una segunda etapa, a la acción, a soluciones más concretas y programáticas”, afirmó.

Rebolledo recordó además que América Latina y el Caribe representa alrededor del 5 % de la producción mundial de gas natural y el 11 % de la producción de petróleo. Ante las perspectivas de crecimiento de ambos sectores, destacó la importancia de acompañar la expansión productiva con políticas de mitigación que fortalezcan simultáneamente la seguridad energética y la competitividad regional.

Brasil ocupó un lugar central en las discusiones de esta edición. Desde los avances regulatorios impulsados por la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP) hasta las experiencias presentadas por Petrobras, la Empresa de Investigación Energética (EPE), ABiogás y otras instituciones nacionales. 

La Cumbre permitió visibilizar cómo el país está construyendo gradualmente los instrumentos técnicos e institucionales necesarios para integrar la reducción de emisiones de metano dentro de su estrategia energética y climática. Las experiencias compartidas mostraron cómo la planificación pública, la regulación, la innovación tecnológica y el sector productivo pueden articularse para acelerar la implementación de soluciones.

El encuentro reflejó una evolución de la agenda regional. Si en los últimos años el foco estuvo puesto en comprender mejor las emisiones de metano y fortalecer los sistemas de información, las conversaciones en Brasilia estuvieron marcadas por una pregunta diferente: cómo transformar ese conocimiento en acciones concretas de mitigación.

Las discusiones se organizaron en torno a tres grandes temas. El primero fue el fortalecimiento de la gobernanza y las capacidades institucionales necesarias para transformar compromisos y marcos regulatorios en políticas sostenibles de largo plazo. El segundo estuvo vinculado al desarrollo de sistemas de monitoreo y gestión de información cada vez más robustos, apoyados en tecnologías satelitales, aéreas y terrestres. Finalmente, la Cumbre exploró cómo la mitigación del metano puede convertirse en una oportunidad para fortalecer la competitividad de las cadenas energéticas, movilizar inversiones y generar nuevos modelos de negocio vinculados al biogás, el biometano y otras soluciones de valorización energética.

Como parte de las actividades de fortalecimiento de capacidades, especialistas del International Methane Emissions Observatory (IMEO) desarrollaron una capacitación técnica orientada a profundizar conocimientos sobre detección, monitoreo y gestión de emisiones mediante herramientas satelitales. La actividad reunió a representantes gubernamentales, reguladores, empresas y especialistas técnicos de la región, promoviendo el intercambio de conocimientos y el uso de nuevas herramientas para apoyar la toma de decisiones y la implementación de estrategias de mitigación.

Entre las actividades especiales destacó también el Diálogo Transatlántico sobre Regulación del Metano, desarrollado en el marco de la red Methane Regulator-to-Regulator (MR2R), que reunió a reguladores de Europa, América Latina y el Caribe para intercambiar experiencias sobre medición, reporte y verificación de emisiones, así como sobre los desafíos asociados a la implementación del Reglamento de Metano de la Unión Europea.

Asimismo, la Oil & Gas Decarbonization Charter (OGDC) convocó una mesa redonda ejecutiva dedicada al financiamiento de proyectos de reducción de emisiones de metano y descarbonización operativa. El encuentro reunió a representantes de la industria, organismos multilaterales, instituciones financieras y organizaciones técnicas para analizar mecanismos que permitan transformar oportunidades de mitigación en proyectos preparados para acceder a financiamiento y acelerar su implementación en la región.

La Cumbre fue también el escenario para la entrega del Premio “Manfredi Caltagirone”, correspondiente a la Primera Convocatoria Regional de Acciones sobre Metano. El reconocimiento fue otorgado a Ecopetrol S.A. por una iniciativa que integra tecnologías de medición con procesos de toma de decisiones operativas, fortaleciendo la identificación y reducción de emisiones dentro de sus operaciones.

Como parte de la agenda de cierre de la III Cumbre Regional de Metano, los puntos focales gubernamentales de los países participantes mantuvieron una sesión de trabajo orientada a fortalecer la coordinación regional en torno a la agenda del metano. El diálogo permitió intercambiar avances nacionales, identificar desafíos comunes y explorar nuevas oportunidades de cooperación para consolidar una visión regional basada en el intercambio de experiencias y el fortalecimiento de capacidades.

La III Cumbre Regional de Metano confirmó que América Latina y el Caribe cuenta con capacidades técnicas, experiencias regulatorias y oportunidades de cooperación cada vez más maduras para avanzar en la mitigación de emisiones. El desafío hacia adelante será acelerar la implementación de soluciones, fortalecer el intercambio de experiencias y continuar construyendo una agenda regional capaz de transformar información, capacidades y compromisos en resultados concretos.